Fuente: La Nación

En el país el mercado es muy incipiente; nació hace 15 años y sigue creciendo.

Adriana Lopardo se dedicaba a la publicidad; trabajaba en el sector hasta que decidió que era hora de que su pasión por los aromas desplazara a las palabras. “Sentí que era momento de hablar con los aromas”, resume.

Viajó por Europa y Estados Unidos para analizar el mercado de las fragancias de nicho, que allí está muy desarrollado y que en la Argentina solo cuenta hoy con tres marcas. Una es Blind, la que creó Lopardo hace dos años. Arrancó vendiendo unas 700 unidades anuales de cada una de sus seis propuestas y hoy triplicó ese mercado y desembarcó en Uruguay (Montevideo, Punta del Este y José Ignacio) a través de una cadena de retails.

“Entendí que faltaba una propuesta que evocara los valores de la Argentina y de la región y hacia eso avancé”, dice Lopardo a LA NACION.

Los perfumes están inspirados en los movimientos musicales de Latinoamérica – Bossa, Lando, Mento, Milonga, Son y Xote- y se venden en dos tamaños; además, para quienes no se inclinan por ninguna en particular y prefieren crear su propio aroma, hay kits de exploración con un mix.

Las denominadas fragancias de autor o de nicho entran en la categoría de “perfumería de alta costura” que apuesta a contar historias con aromas únicos. Los especialistas –“narices”- los definen como poco convencionales y de alta calidad. El segmento viene creciendo de la mano de la tendencia a la personalización que se da en el cuidado personal y en la industria de la moda. Nacieron en Francia y en Italia y ya están en todo el mundo; apuntan a un pequeño segmento de mercado y por eso las redes son su estrategia de marketing preferida.

 

“En la Argentina el mercado todavía es pequeño y totalmente incipiente; hasta hace 15 años no existían –repasa Lopardo-. Investigué mucho antes de lanzar la marca que tiene en el comercio electrónico su principal canal de ventas, además de algunos retails muy seleccionados. Además de comunicar el producto, hay una suerte de tarea educativa, contar de qué se trata este tipo de perfumes donde la calidad manda”.

Es un segmento en el que funciona muy bien la recomendación; el esquema de distribución también es “selecto” porque los perfumes de autor en ningún lugar del mundo se consiguen en grandes cadenas, en los circuitos habituales.

Blind es la primera casa perfumista argentina en desarrollar fragancias bajo el concepto de “sin género y sin reglas”; además recibió la certificación internacional “vegan” y “animal test free”. Los productos cumplen con la garantía del estándar de no realizar pruebas con animales y de no contener ingredientes de origen animal ni derivados en su formulación. Ambos sellos, emitidos por Peta -la organización líder que trabaja para poner fin a los experimentos con animales en todo el mundo- ratifica el “compromiso de la marca en ofrecer productos 100% éticos”.

Lopardo señala que desde un comienzo tuvieron “en claro” que las bases serían “el cuidado y respeto por la naturaleza y los animales, así como la celebración por la diversidad y las elecciones individuales. Todos somos responsables de mantener saludable el ecosistema de la tierra, el equilibrio de nuestro mundo, por eso elegimos trabajar con notas de muy alta calidad, para reemplazar aquellas de origen animal. Para nosotros es contar con un diferencial y para los clientes que se interesan en estos temas, es un respaldo para elegir”.

Aunque Bossa fue la primera creación, las seis fragancias salieron juntas al mercado. La producción en laboratorios está tercerizada, todas las materias primas son importadas, al igual que los frascos y los difusores a los que la alquimista define como “claves, porque son la forma en que se recibe el aroma”.