Fuente:  Revista Ohlalá

Esta, más que ser una tendencia del futuro, es una vuelta a los cánones del ayer. Es que las fragancias no nacieron binarias. Hasta mediados del siglo XX no había distinción de género en materia de aromas. Fue en la década del 50 cuando, por el boom del marketing y la publicidad, los dividieron en perfumes femeninos y masculinos. Pero las fragancias, como la indumentaria, son reflejo de las necesidades y las aspiraciones de una época, y es por eso que no se quedan afuera de una tendencia generalizada que propone una vida libre de estereotipos. Así, aromas que nunca debieron encasillarse de un lado o del otro se vuelven posibilidades para todos.

Convencidas o simplemente subiéndose a una nueva ola marketinera, las grandes firmas se suman, una a una, a esta tendencia, con propuestas genderless que nos permitirán, ahora sí, dar con aquella fragancia que verdaderamente refleje nuestra personalidad, más allá de sus notas.

El de otro tiempo

Con Harry Styles en la campaña, se presenta como un jugo para todos: hombres y mujeres, jóvenes y maduros, aunque tiene demasiada personalidad para que a todos les guste. Las notas de salida son manzanilla y almendra, pero rápidamente llega el sándalo. Es una fragancia distinta, una mezcla entre loción y colonia, algo vintage.

  • Gucci Memoire D Une Odeur EDP, $6200.

El pionero

Calvin Klein One, de 1994, fue de las primeras fragancias que se autodenominaron “unisex”. Everyone, lanzada el año pasado, es de la misma familia, pero acentuando la fuerza de esta nueva época. Es cítrica, limpia y simple. Tiene algo de jengibre y naranja que te hace picar un poco la nariz, pero es fresca y energética.

  • Calvin Klein Everyone EDT, $7050.

La de nicho

Serge Lutens es el último perfumista rebelde y, claro, la mayoría de sus fragancias son unisex. Esta es potente, fresca, crujiente y tirando a seca. Muy personal.

  • Serge Lutens L’ eau de Paille EDP, $13.500.

El exceso

Tom Ford se caracteriza por sus fragancias genderless y, también, por las campañas, de mucha sexualidad y exceso. El Neroli Portofino no es nuevo, pero ya es un clásico entre los unisex de lujo. Cítrico con corazón de neroli, los críticos dicen que dura poco y que no vale lo que cuesta. Más allá del jugo, Tom Ford es puro concepto.

  • Tom Ford Neroli Portofino, $22.200.

La combinada

La Collection Particulière de Givenchy es una nueva línea de ocho perfumes de género libre. La originalidad de los aromas que no se definen ni femeninos ni masculinos se resalta con una novena fragancia: Accord Particulier (la negra), un perfume creado para ampliar el carácter de los ocho restantes en un juego de layering (capas).

  • Accord Particulier de Givenchy, $25.800.

El rompe-reglas

Blind es la primera casa perfumista de Argentina en desarrollar fragancias de lujo bajo el concepto: sin género y sin reglas. Estas no se encuentran etiquetadas por género ni por familia olfativa, sino que son fragancias a medida, realizadas con materias primas naturales e inspiradas en los movimientos musicales de toda América Latina. Lujito para los sentidos.

  • Todas las fragancias de Blind, $7600.

El personalizado

Otra línea que propone el layering, el lujo y la personalización con fragancias que se combinan y se vuelven únicas es Confidential de Carolina Herrera. Dentro de la colección, el Sandal Ruby, basado en la fuerza de la madera de sándalo, contrapone la fuerza del sándalo y del cedro a la suavidad de la leche en un mix 100% genderless.

  • Sandal Ruby EDP, Confidential, Carolina Herrera